( REMODELACIÓN DE LA PÁGINA, ESPEREMOS QUE EL DISEÑO FINAL OS GUSTE, UN SALUDO)
ATENCIÓN, LOS CAPÍTULOS SE LEEN DESDE EL DIA X QUE APARECE EN ARCHIVO DEL BLOG, SITUADO EN LA BARRA DE LA DERECHA, EL PRIMER CAPÍTULO QUE APARECE ES EL MÁS RECIENTE, GRACIAS. (entrada de un nuevo escritor)

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Survival Xombie: el Cómic #2

Finalmente, el segundo capítulo de Survival Xombie adaptado a cómic. Esperamos que se nos diculpe en la tardanza pero ha habido lío (como podéis ver en la entrada de Alaneth, en la que se explica el porqué) y con ORIGIN y Odisea de por medio, este capítulo ha debido de ser aplazado unas cuantas veces. Pero bueno, al fin está aquí. Espero que lo difrutéis y lo comentéis. Se agradece.

Capítulo en Submanga: http://submanga.me/c/129325










martes, 13 de septiembre de 2011

Día 2 Fran- Huir y Agonizar Parte 4/4

 
Empezamos a rebuscar toda la tienda para encontrar armas las cuales pudiéramos usar para defendernos contra esa gente enferma.


Yo me ocupé de la parte del mostrador. Busqué debajo de tal, y encontré algo que necesitaba ahora mismo más que un arma… ropa limpia, en este caso, era un traje de camuflaje militar junto a sus botas y un bonito y cómodo cinturón para colocar las pequeñas armas.


Lo cogí sin pensármelo un momento y ofrecí a los demás la opción de coger otros que había junto a este.


El único que acepto fue Rafa, ya que pasó por lo mismo que yo, o más bien, la misma porquería que yo.


Nos cambiamos en el mismo sitio, la menor de las preocupaciones  ahora era que nos vieran en calzoncillos. Una vez cambiados, empezamos a coger armas, todo lo posible que pudiéramos desplazar.


Encontré unos cuchillos largos de caza, como para destripar  a los animales, y me coloqué uno en el lado. Empujé los pocos cuchillos al medio que había para que los demás pudieran coger alguno. 


Algo más alejado del mostrador, había en una puerta medio abierta, la cual entré sin pensármelo ni un momento.


  Allí estaba lo que necesitábamos, todo lo que necesitábamos; armas en excesos, desde pequeñas 9mm, hasta un par de francotiradores simplones de caza. Pero no solo las armas, si no su pequeño e imprescindible complemento; las balas.


Cogí un par de pistolas y me las coloqué en la cintura. 


-Creo que con esto servirá- Dije mientras cogía mi mochila y metía una decena de cartuchos  de 9mm.- Eh, aquí hay armas y balas de sobra.


-Tranquilo, aquí en estas cajas hay también armas, balas, y unos cinturones para colgarse las pistolas, vamos a salir de aquí bien cargados, mejor no cebarnos a cosas.- Dijo Rafa


-Sí, tienes razón, pero necesitamos algo que podamos cargar varias armas- decía mientras miraba alrededor de la sala, hasta que vi algo- Bien, creo que esa  bandera de España que está colgada servirá.


La descolgué y  la tumbé en el suelo. Comenzamos a poner armas y balas dentro. En total metimos dos francotiradores, cuatro escopetas, cinco pistolas, tres cuchillos de caza y sus respectivas balas, las cuales cogimos en abundancia.


Cerramos con un nudo la bandera, atrapando dentro todo el contenido, la cual luego metimos en la mochila de Claudio.


Le notaba algo distante , no parecía el de siempre.


-¿ Habéis cogido todo mínimo una arma para llevarla encima? Es muy importante si queremos defendernos- Dije


De repente Marta comenzó a alterarse, y a gritar con agobio.


-¡¡No pienso coger un arma, y con ello respecta a que no voy a matar a nadie, esto es de locos, y vosotros estáis cayendo en el mismo saco!!- Gritaba Marta- Por dios, dejad esas armas… no entiendo nada…-Decía mientras  salía corriendo fuera del local


Entonces se quedó cerca de la entrada, mirando con prisas a donde ir, ya que la niebla seguía perdurando, y se estaba haciendo más densa.


Entonces salío un poco más lejos de la puerta, para intentar ver algo.


-¡Marta vuelve, no sabemos donde  pueden estar!- Le gritó Claudio


Entonces, una mano se abalanzó sobre  ella, y un grito desgarrador resonó por toda la zona.  Seguidamente esa mano le atrajo, haciéndole tropezar y caer al suelo, mientras ella no paraba de gritar de miedo.


Entonces vimos como se le tiraba encima uno, dándole el primer mordisco en el brazo.


¡¡Ayuda!!- Gritaba con desesperación.
 

Tardamos en reaccionar, pero seguidamente hablé y me lancé:


-¡¡Tenemos que ayudar ahora!!-Grité


Pero algo que nadie esperaba ocurrió; Claudio dejó su mochila en la sala, cogió un cuchillo y arrastró un mueble el cual sacó a la calle, y se quedó fuera añadiendo unas palabras:


-Chicos, grcias por todo, pero esto es una venganza personal que tengo que cumplir, y voy a ir solo a ayudar a Marta, y darle lo que merecen esa gente loca, y entonces saciaré mi venganza-


-¿Qué estás diciendo tío? ¡Ven aquí, vamos a ir todos!- Dije


Salí corriendo hacia él,  pero antes de llegar me dio una patada que me echó hacia atrás y me tiró al suelo.


-Adiós chicos, huir y vivir por mi- Típicas palabras que diría Claudio en una situación así.

Cerró la puerta y la bloqueó con el armario.


Lo último que pudimos escuchar de él eran gritos que se mezclaban juntos a los de Marta y los gemidos desagradables de esa gente.


Sin pensarlo ni un momento, me levanté y comencé a buscar una salida alternativa, la cual estaba delante de mí ; un gran ventanal el cual daba a la calle, y no estaba bloqueado por nada.


Cogimos entre Rafa y yo el mostrados y lo lanzamos contra el cristal, el cual se rompió dejando una enorme salida.


-¡¡Adri, coge la mochila de Claudio, yo llevaré la mía!! ¡¡Vámonos!!- Grité


El gran estruendo que formó la rotura del cristal, hizo que la gente empezara a acercarse hacían donde estábamos saliendo. Por desgracia nuestra, no eran solo los que estaban en la zona, si no, todos lo que habíamos visto en el  supermercado, habían aparecido delante de la tienda de caza.


Empezamos a salir uno a uno,  y correr rodeando unas cuantas calles, ya que por la zona que habíamos venido, estaba bloqueada por gente no deseada en estos momentos.


Cuando por fin, después de un gran rodeo conseguimos llegar, esquivando esa gente entre muchas callejuelas.


Pero había pasado otra cosa queme desmoralizó aún más; Alex no se movía absolutamente nada  y  el paño de su cuello estaba empapado en sangre… había muerto.


-No hemos podido hacer nada, el hospital no responde a las llamadas…- Decía casi a punto de llorar


Javi estaba con las manos en la cara de la desesperación e Ignacio le consolaba como podía.

Entonces, Rosa, con una voz muy leve, volvió  a hablar:


-Un momento… ¿Marta y Claudio…donde están?- Dijo con las lagrimas a punto de salir


Agaché la cabeza, y por ese fuerte lloro por el gran por ciento de la gente, creo que se entendió lo que quería decir.


Entonces llegaron Raper y Marina, los cuales traían un coche bastante grande, pero llegaron justo en el  momento de la “gran noticia”, y ellos también cayeron al mismo lío.


Yo estaba tan en mi mundo, había visto tanto, que ni apenas sentía las ganas de llorar, y me hacía sentir como un monstruo.


Entonces, Rapero le entró una mala curiosidad; mirar la herida que tenía Alex en el cuello.


-¿Tan profundo es el mordisco para que se haya desangrado tan rápido? Y este color que ha cogido su piel- Dijo mientras levantaba el paño- con este agujero normal que se haya muer…


Alex le agarró el brazo y a la misma vez cayeron las llaves del coche de su mano, las cuales recogió Rafa que resbalaron cerca de él. 
 

-¡Ostias, estás vivo!- Grito de alegría.


Pero la alegría se le erradico cuando sin un momento para apartarse, le dio un fuerte mordisco en el brazo.


Un chorro de sangre  salió hacia abajo, dejando un gran rastro en el suelo.

Soltó un grito de dolor.


-¡¡Pero que coño haces, suéltame!!- Le gritaba a Alex.

Le soltó un puñetazo en la cara, tirándole las gafas, que respondió retorciéndole el brazo y tirándole al suelo.
-¿¡Desde cuando tiene tanta fuerza!?- Dijo Javi

Seguidamente se le tiró encima a Raper impidiendo que se levantara, y para colmo, uno de sus brazos lo tenía agarrado contra el suelo. Alex siguió mordiéndole, ignorando los golpes que le daba con la mano suelta.

 
Reaccione en cuento pude asimilar porque Alex estaba haciendo eso… el ya no era Alex, nadie iba a atacar a alguien con tal grado de agresividad si no iban armados.

O le ayudaba yo rápido, o moriría a mordiscos en el sitio. Saqué la pistola y apunté a Alex sin remordimientos.

-¡¡Suéltale ya, vamos!!- Le gritaba sin conseguir nada- ¡¡Que pares joder!!
  
Apreté el gatillo agarrando la pistola con las dos manos debido al retroceso, y acerté en el brazo de Alex, que hizo que soltara la muñeca de Raper, y acto seguido le di una patada para quitárselo de encima, el cual chocó contra el bordillo que estaba antes sentado.

Le di otro disparo en la pierna para inmovilizarlo completamente. Marina fue corriendo a ver como estaba, ya que esa reacción era porque eran pareja desde hacía años.

-Dios, como me arde el cuerpo, no puedo moverlo, que sensación más extraña- Decía Raper casi en susurros- creo que ha llegado mi hora, madre mía, y todo por idiota.

-No vas a morir por Diox no, no digas eso, te pondrás bien, de verdad- Le decía Marina.

Entonces, Rafa fue a asomarse a la calle continua que desde donde estábamos nos podíamos ver, al escuchar unas pisadas muy fuerte; Su cara no tenía definición, le embargó un miedo absoluto.

-¡¡¡Vienen todos los enfermos aquí, son cientos, tenemos que irnos!!!- Gritaba-¡¡¡ Meted todas las cosas en el coche!!! .

Abrió el coche Rafa con la llave de Raper y empezaron a meter las cosas y a meterse todo el mundo.
 
 
-¡Rafa, tu conduces, eres el único que sabe aquí!- Le dije

Asintió y fue directo al  asiento del conductor, y los demás se fueron repartiendo en la parte de  atrás y maletero.

-¡¡Vamos Marina, están muy cerca, ya has visto lo que le pasa a la gente a la que muerden, no podemos hacer nada con él, no puede moverse, sálvate, hazlo por él!!- Le gritaba

Me sentía un egoísta por decir estas palabras, habíamos dejado ya vería gente detrás, y diciendo esto me sentía un verdadero cabrón.

-Lo siento Fran, pero no puedo hacer eso… si algún día llegas a estar enamorado me comprenderás, ¿De verdad crees que voy a abandonar  a la persona que me ha dado prácticamente los mejores momentos de mi vida así como así? El me ha querido y protegido cuando lo he necesitado, y se ha quedado conmigo en los peores momentos, y ahora me toca a mi, esta es mi forma de agradecérselo, ya sabes lo que dicen, el amor es de locos, y yo no me lo cría, pero créeme, ahora lo veo, daría mi vida por el- Decía Marina con la cara llena de lágrimas, mientras prácticamente estábamos rodeados- vete Fran… no voy a irme por mucho que me insistas, me quedo con él, sobrevivid por nosotros, y salvaros por favor..

Acabó de decir acompañado de un baño de lágrimas. 

Muy decidido, fui hacia ella, pero algo me tiró hacia atrás; Rafa me empujaba hacia el coche para que me metiera, ya que nos había rodeado prácticamente.

-¡¡Suba ya joder,  ha dicho que no, déjala, ella debe hacer lo que quiere, no vas a morir tu también un una puta cabezonería, vamos!!- Gritó

Nos metimos dentro del coche los dos, y Rafa arrancó.

-¡¡No  podemos dejar ahí a Marina, recogerla!!- Gritaba Rosa mientras no paraba de llorar mientras era consolada por Javi

Una avalancha de esa gente hizo que perdiéramos de vista completamente a Marina y Raper.
Metió un acelerón, y empezamos a andar.

Vaya, nunca lo había pensado, morir por amor, ¿Cómo reaccionaría en el caso de haber estado en la situación que Marina? Si el amor es algo que  no se puede planificar, algo que aparece sin más, los actos que te hace cometer son aún más inesperados.

Entonces cuando volví a mi mundo, vi que había una parte bloqueada por una horda  de esa gente loca.

-¡Putos zombies!- Gritó Adri.

Oh, nunca los hubiera definido mejor, ¿gente enferma o loca? No, una jodida horda de zombies.

-¡¡Acelera, corre, hay que arrollarlos si queremos pasar!!- Le dijo Javi a Rafa

La noche comenzaba a caer.

La niebla no me deja ver muy bien, tengo que encender las malditas luces- Dijo Rafa.

 Cuando le dio a las luces nos vimos delante de toda la acumulación de zombies, los cuales fueron atropellados sin pensarlo 2 veces.

La sangre llenó el cristal delante, y rápidamente activó chorros de agua para limpiarla.
Comenzamos a bajar una gran cuesta hacia Granada, y la niebla perdía densidad cuento más avanzábamos y podíamos ver todo con claridad.

-Chicos, ¿estais bien?- Preguntó Rafa en  general.

-Sí, bueno, en lo que cabe, algunos más que otros, pero bueno..- Dijo Javi mientras seguía abrazado a Rosa

-¡Si, señor comandante, lo que usted mande, en perfecto estado señor!- Dijo Adri en tono de coña.
Se nos escapo una risa leve a todos.

…¿Te gustaría oler a sangre durante todo el día?- Dijo Rafa con recelo

 
Me preguntaba a mi mismo, ¿Cómo estaría Granada? ¿Mejor o peor que La Zubia? ¿Cómo estará Else? Hacía casi un par de días que no sabía nada de el.

Por fin terminó la Zubia y llegamos a Granada, todo se veía tranquilo, hasta que nos metimos dentro de la ciudad, y ahí todo cambió.

Estaba lleno de zombies y gente huyendo de sus letales mordiscos, incluso algunos intentando combatirlo inútilmente.

Menuda destrucción había.

-Está…está plagando…- Dijo Ignacio

-¿Y hemos salido de una pecha de zombies para entrar en una más enorme?- Le seguí.

El ambiente era desastroso, coches destrozados, en llamas, gente muerta tirada en el suelo, sangre por todos lados, y todo mezclado con los sonidos macabros de los zombies y la penumbra de la noche.

-¿Qué hora es?- Preguntó Rafa.

Rebusqué en mi mochila buscando el móvil, que después de remover un rato todo, me percaté de que estaba en un bolsillo de fuera. Me reí de mi propia idiotez.

-Las 21: 23- Le respondí, guardando seguidamente mi móvil en el bolsillo.

-Joder, si que es tarde ya…¿y tiene pensador donde ir? ¿Algún sitio especial?- Me respondió Rafa.
Nos quedamos todos pensando un rato.

-¿Por la zona de Pedro Antonio?- Comentó Ignacio

-¡Eh, buena idea! Por esa hora empiezan a salir, quizás encontremos algún conocido…vivo mejor, claro está- Dije con entusiasmo- pero cuando lleguemos o ante de llegar, lo primero es encontrar un sitio para el coche y que sepamos que no le va a pasar nada, es unos de los pocos  sistema para huir, por no decir el único que tenemos, así que venga, a pensar, ¿Dónde podemos aparcarlo?

-Bueno, mi madre tiene un piso aquí en Granada, por el Triunfo, pero la cosa es que ahora vive mi hermana en ella, aunque ese es el menos de los problemas ahora, no creo que le importa estando como estamos, además, aunque no esté en casa, tengo unas llaves de repuesto por si pasaba algo, así que podemos entrar en la cochera y dejarlo ahí dentro-Dijo Rafa

-Entonces perfecto, vamos allí , necesitamos ir cuanto antes, para que no le pase nada- Dije
Subió calle arriba, y mientras lo hacíamos, podíamos observar un paisaje que se repetía, destrucción, sangre, gente huyendo y sus respectivos perseguidores, gente suplicando y retorciéndose de dolor por el suelo.

Al final, por fin llegamos a la calle del triunfo, fuimos por un par de calles hasta que llegamos al piso.

-Y bueno, hemos llegado- Dijo Rafa mientras abrí la cochera

La calle era una  bifurcación a la calle enorme del triunfo, y no fue muy difícil meter el coche, lo  jodido era el peligro que impedía que  nos moviéramos.

Cuando entramos, todo estaba norma, ningún estropicio, algo increíble comparado con el espectáculo que había fuera.

Al entrar la puerta se cerró automáticamente, y bastante rápido; mucho mejor, no sabíamos si podían entrar o no en cualquier momento.

La oscuridad reinaba el garaje, hasta que se empezaron a encender las luces una  a una.
Un silencio inmenso llenaba la sala de tensión.

Finalmente aparcamos al lado de la puerta para entrar a los pisos, para descargar las cosas más rápido.

Antes de bajar del coche todo el mundo cogió una pistola, excepto Rosa, ya que estaba realmente amedrentada.

Cogieron las cosas y preguntamos a Rafa que piso era.

-El 2ºC, llegaremos rápido-Dijo

Entonces escuchamos un fuerte grito que provenía del otro lado del parking.

-Tomad las llaves y corred a dejar las cosas y esconderos, Fran y yo vamos mejor  equipados que vosotros, y no llevamos ningún peso de más, y no podemos permitirnos perder ni un arma, ¡vamos!-Dijo Rafa

-¿Por qué siempre me metes a mí en est…?- Dijo cuando me cortó Rafa

-Que te vengas joder, y que te calles- Me respondió

Solté un suspiro y comenzamos a movernos entre las calles del parking, siguiendo al grito insaciable, que cada vez era más ahogado y desesperado, cuando vimos una sombre –por los focos de un coche encendido- una sombre que se arrastraba hacia atrás, pidiendo ayuda a la nada.
-¡¡Atrás bicho, aléjate de mí!!- Decía el hombre con una voz grave- ¡¡Déjame en paz!!

Rondaría por la voz, los cincuenta años. Las columnas tapaban al inquilino del cual el hombre huía.

Cuando de repente los faros del coche se apagaron, y seguidamente la voz del hombre se apagó, todas sus quejas cesaron.

-Tío, ¿Qué cojones pasa ahí?- Le dije

-Quedándote aquí parado y preguntándome no vamos a averiguar nada- Me contestó.

Cuando empezamos a acercar a la pared que alumbraba al hombre, algo hizo que se levantara por los aires, atravesándole el cuello.

-¿¡Pero qué cojones!?-Exclamó Rafa

De repente el cuerpo fue lanzado muy cerca de nosotros, dándonos  a ver un gran agujero en la parte central de su cuello. Todavía balbuceaba y tenía leves espasmos el cuerpo.

Intentaba decir algo para nosotros, pero era imposible entenderle.

-Creo que esto es una buena razón para que huyamos, ¿verdad?- Le dije- Esa cosa no tiene que ser algo muy normal y como entenderás, estoy acojonado.

-Yo estoy igual, no te lo niego… pero me estoy acostumbrando a esta clase de macabrerías y burradas como estas….pero igualmente no quita el asco que da- Me respondió.

Fuera lo que fuera comenzó a moverse hacia nosotros, a la calle que nosotros nos situábamos.
Se puso justo al otro lado de nuestro pasillo. ¿Qué mierda era eso? No sabía cómo reaccionar, mi cuerpo temblaba… me iba a dar algo en cualquier momento.


Tenía las piernas paralizadas, al igual que pude ver a Rafa temblando.

Lo que estaba delante de nosotros se comenzaba a acercar rápidamente,  o mi cuerpo reaccionaba rápido o eso me iba a destrozar.


-¡¡Fran, vamos!!-cada vez estaba más cerca- ¡¡Fran!!


¿Lo habéis sentido alguna vez?¿ Un miedo que os agobia o paraliza y os deja sin respiración?      Un miedo que solo siente cuando estás al filo de la muerte.
 

Comentad, ¡Gracias!.

martes, 23 de agosto de 2011

Dentro de muy poco habrá nuevo capítulo. Paciencia.

-Alaneth de Odisea.-
Buenas a todos, esta nueva entrada era para informaros de que dentro de nada habrá un nuevo capítulo, el echo de que no hayamos subido absolutamente nada, es por una excusa muy convincente: el concurso de Norma Editorial.
Llevamos casi 5 meses trabajando en un proyecto el cual hemos enviado hace muy poco, ya que lo hemos acabado por fin, a partir de ahora, podremos subir los comics de SX y la continuación de la historia, por supuesto.
Solo os pido paciencia, lo se, es mucho tiempo escribir nada, pero tendrá su parte buena, muchas gracias la gente que nos sigue leyendo.
Pronto os informaremos de este proyecto, el cual llamamos Odisea, por que necesitaremos que nos apoyeis dentro de un tiempo.
Un saludo, SX.

jueves, 30 de junio de 2011

Survival Xombie continúa

Primero pedir de nuevo disculpas por la tardanza en sacar nuevo material. Como ya se os comunicó, los exámenes, estudios, otros proyectos y otros problemas han hecho que la salida de nuevos capítulos (tanto de cómic como de novela) de Survival Xombie se hayan visto aplazados una temporada, pero ahora que está todo en orden y ha acabado el curso podemos garantizar que la aventura continúa por donde se quedó.

Las novedades están ya en marcha y elaboración, ahora solo queda que esperéis un poco más. A cambio dejamos una ilustración para que vayáis retomando la frescura y la esencia de Survival Xombie para poder recibir los nuevos capitulos como debe ser.
De nuevo, saludos y gracias por la comprensión y paciencia.
La administración.

jueves, 24 de marzo de 2011

¡Disculpas!

Principalmente queríamos pedir disculpas con esta entrada por la tardanza que hay en la subida de capítulos, tanto de cómic como escritos. Solo podemos pedir comprensión ya que los exámenes finales nos están dejando listos y más aún en la víspera de las notas.

Solamente David, el encargado del dibujo del blog, ha podido liberarse de las tardes de estudio ya que directamente ha optado por pasar un poco, apechugar con las notas y dibujar ¿Lo malo? Que entre ORIGIN, Survival Xombie y otros proyectos que se le avecinan, no es posible comenzar la realización del 2º capítulo de Survival, por lo que os pedimos misericordia y un poco de paciencia.

En cuanto a Fran... bueno, los estudios lo tienen retenido y al igual que David le hacen imposible el hacer capítulos nuevos, aunque el próximo (Huir y Agonizar 4/4) no se hará mucho más de rogar. De nuevo, pedimos paciencia y fidelidad, que esto ni se acaba, ni se corta ahora de golpe. Solamente... dandos tiempo.

Saludos, disculpas y comprensión.
La administración.

viernes, 11 de marzo de 2011

Survival Xombie: ¡El cómic ya está aquí!

Lamentamos la espera, ciertamente nos hemos hecho de rogar pero creemos que merecerá la pena, aunque decidirlo es cosa vuestra.
Bueno, aquí dejamos el primer capítulo de Survival Xombie en cómic, adaptando así el Día X: Introducción de Fran. Esperamos que disfrutéis de él y que no os defraude. ¡Esto es solo el prinicpio, recordad!
( Para el que no ha leido la historia, mirar los capítulos en la columna de la derecha)




Para aquellos a los que les sea más complicado de ver el capítulo o que simplemente prefieren verlo desde otra pagina, aquí dejamos el link de Submanga donde lo hemos subido: http://submanga.com/Survival_Xombie/Fran_Dia_X:_Introducci%C3%B3n/103062
Dejad comentarios, (incluso gente que es anónima puede hacerlo) os lo agradeceríamos mucho, de verdad.
Un saludo, y hasta muy pronto.

domingo, 6 de marzo de 2011

Lo siento, pero necesito un poco más de vuestra paciencia.

Quería comentaros que durante esta semana subiré el nuevo capítulo de Survival Xombie™ y, por problemas de estudio no podemos subir nada. Pondremos tambien la ''aclamada'' sorpresa  que he mencionado varias veces, lo único que puedo poner es una imagen de adelanto:




¡Tachán! Sé que teneis ganas de capítulo, pero no es preocupeis, la paciencia tendrá su recompensa.
Capítulo y sorpresa ( bastante desvelada ya) a la vez.
¡ Un fuerte abrazo, un saludo, y gracias por seguirnos!
Atentamente, SX.
Un extra:



Esto es un cartel que hicimos para anunciarlo por varios sitios, como el instituto.
Gente que tenga un blog, ¿podríais hacernos publicidad voluntaria con esta imagen? Os lo agradeceríamos.
Y ahora si, me retiro hasta subir lo prometido, ¡A cuidarse!( ¡Comentar, gracias!)

jueves, 24 de febrero de 2011

Perdón por la tardanza.

Pues eso, tengo que pedir disculpas por tardar tanto tiempo en subir un  capítulo, pero en compensación a esto, habrá cerca de este fin de semana o un par de dias más, vendrá la sorpresa que mencioné en el capítulo anterior.
Gracias por leernos y esperarnos pacientemente, de verdad, gracias.


Un saludo, SX.

domingo, 13 de febrero de 2011

Votad cual os parece mejor ( son bocetos), realizados por el segundo escritor.

Imagen Nº1

                                                                       Imagen Nº2
                                                                     Imagen Nº3
                                                                     Imagen Nº4
                                                                     Imagen Nº5
Imagen  Nº6



Vota la que más te guste, dejando un comentario.


La imagen que gane será plasmada en dos camisetas que nos vamos a fabricar los escritores para hacer "publicidad".¡Un saludo a todos!

jueves, 10 de febrero de 2011

Día 1-3 Antonio: Adiós y bienvenidos al infierno.

Llegué a la puerta del hospital, los vi algo cansados por sus caras largas.

-¿Has traído el ibuprofeno, no?- Dijo Javier.

-Sí, no te preocupes, aquí  lo tengo. También os he traído una botella de agua para que lo os la toméis- dije mientras sacaba la botella de la mochila.

Les di la a cada uno sus respectivas medicinas y se las tomaron rápidamente.

-Lleváis mucho tiempo aquí, ¿seguro que estáis bien?- Dije.

-Sí, no te preocupes, hemos estado fueran durante tres horas y mucho, ha habido un escándalo con unos enfermos y bueno, nos han echado a las visitas- Dijo Alex.

-Sí, y para colmo mientras se escuchaban fuertes golpes y varios gritos, un gran escándalo, no sé que habrá pasado…- Siguió diciendo Javier.

-Vale pero lo importante, ¿Adri está bien?- Pregunté

-Bueno,  había mejorado algo, pero no lo vemos desde hace un buen rato, por lo que te he comentado y tal…-

-Bueno, me gustaría verle, ¿Vamos dentro?- Dije.

-¿Tan tarde? No creo que nos dejen- Dijo Javier.
 
-Si no lo intentamos, no lo sabemos ¿no crees?- Contesté.

Sin decir nada más, me senté en el banco, me quité los patines y seguidamente me puse las zapatillas, enganché los patines a la mochila, me levanté y fui hacia la puerta principal, pero al intentar abrirla, había algo que lo impedía, algo que la bloqueaba por dentro.

-¿Qué pasa, ábrela no?- Dijo Alex.

 -Joder, si no se puede, está atascado, además está todo muy callado, no creo que haya nadíe para abrirnos desde dentro- Dije.

Javier se acercó y le arreó una fuerte patada.

-Cierto, atascado, ¿Y ahora qué?-

-Todos los edificios estos suelen tener una puerta de emergencia por detrás, podemos ir a comprobar si la tiene- Dijo Alex

- Vamos, es la única y lógica opción- Dije.

Fuimos por un callejón  a la izquierda del hospital y comenzamos  a subir unas escaleras de metal pegadas al edificio.

Una vez arriba, pudimos ver la puerta  de emergencia medio abierta. Antes de entras pregunté:

-¿Cuál era la habitación?-

- La 279, en la segunda planta, y creo que estamos en la más alta- Dijo Alex.

Finamente, abrimos la puerta entera,  y lo que vimos nos dejó congelados, todo estaba destrozado, las luces chispeaban y el suelo encharcado en algunas zonas de sangre.

-¿¡Pero que cojones ha pasado aquí!?- Dije asustado.

-Tío, paso de entrar, esto antes no estaba así para nada- Decía Alex con voz temblorosa.
Mi cuerpo estaba acelerándose cada vez más, pero me decía que tenía que entrar.

-Yo voy a entrar, hacer lo que queráis- Dijo Javier.
Intenté tranquilizarme, pero el resultado era negativo, aun así acepté a seguirle.

-Espera Javi, aunque esté acojonado, no te voy a dejar ir solo. Voy contigo- Dije.

Alex nos miró con cara de angustia, y seguido de un fuerte suspiro se unió a seguirnos.
Una vez dentro, lo único que se podía escuchar era el abrumador silencio, el chispeo de las luces apagándose y encendiéndose aleatoriamente y pisando charcos de sangre, debido al no haber otra vía que no estuviera invadida por este desagradable liquido rojo.

-Tíos, entre el miedo, la tensión y el asco, no se si voy a soportar mucho consciente…-Decía Alex.

Ignoramos ese comentario y continuamos a bajar las escaleras. Cuando estábamos bajando del 
piso que estábamos al 4º -lógicamente el nuestro era el 5º- , cuando comencé a escuchar un intento de habla muy estendidos, que acababan en un genido, sin pronunciar ni una palabra entendible.

Paró Javi inmediatamente.

-Eh, ¿Quién á sido el de la coña?

-¿ Tú también lo has oído?  Me temo que no hemos sido ninguno de nosotros- Dijo Alex.

-Vamos, mejor no nos quedamos quietos, cuanto más tardemos en encontrarlo, más rápido 
saldremos de aquí- Comenté

-Sí, creo que es la mejor idea que has dicho en tú vida- Me respondió Javier.

Le miré con cara rara, pero pasé y continuamos bajando escaleras sin cesar de escuchar esos gemidos.

Cuarta…tercera…segunda planta, por fin llegamos.

Mientras bajaba pude ver el mismo destrozo en todas las plantas, pero algo más impactante; gente tirada en el suelo… no sé cómo se me ocurrió entrar… puta curiosidad.

-Ahora a la derecha, y creo que ya llegamos- Dijo Alex.
Seguimos la leve indicación y llegamos hasta delante de la puerta. Estaba cerrada, no con llave supongo, pero cerrada. La abrí con cuidado.

-¿Estás ahí Adri?- Pregunté

Cuando vi algo que sobrepasaba lo desagradable; el estaba tirado en el suelo con parte del pecho demacrada, los brazos casi fuera de la articulación y una pierna no estaba. Lo peor era su cara, un color blanco con trozos que ya no estaban y los ojos en sangre.

Era algo monstruoso lo que le habían hecho.

-Dios…¿Qué coño le ha pasado?- Dije mientras apartaba  un poco la vista de esa desagradable imagen.

Alex empezó a tener arcadas, mientras le caían lagrimones por la cara.

-Cuando os die que no iba a estar consciente, es por estas cosas, no las soporto- Dijo Alex.

Ni tú ni nadie idiota, pensé para mis adentros.

Entonces Alex se acercó, no lo soportaba, pero ver un amigo así era demasiado como para dejarlo sin más.

-Uff, ¿Estás bien? ¿Estás vivo verdad?- Preguntaba Alex

-Tío, ¿Estás mal? No te va a contestar, por dios, está –se le trabó la lengua- uf, muerto, está muerto Alex…- dijo Javi.

Al acabar de decir es, empecé a ver como comenzó  a moverse el cuerpo.

-¡Ves, está vivo!-  Dijo con una gran sonrisa.

Cuando le puso un brazo en el hombro a Alex y le agarró. El otro brazo se alzó cogiéndole de la cabeza y lo atrajo hacia el y sin más preámbulos le dio un mordisco en el cuello.

Un grito de dolor resonó en todo el hospital.

-¡¿Que cojones le está haciendo!?- Gritaba Javier.

- ¡¡Ayuda por dios!!- Decía Alex mientras no cesaban los mordiscos.
  
Fui hacia él, le intenté separar, pero le tenía amarrado demasiado fuerte. Entonces comencé a escuchar los gemidos cada vez más cerca, me a ver que era… un montón de gente demacrada y deformada se acercaba por los dos lados, casi bloqueando la zona de las escaleras.

-¡¡Tío, esto está lleno de…zombies joder,  no tienen pinta de otra cosa!!- Dije.

Javier estaba perplejo, Alex yacía en el suelo tirado, desangrado por los fuerte mordiscos que le habían dado.

-¿¡Alex, estás bien!?- Gritabas, sin ninguna respuesta-

-¡¡Javier tenemos que irnos, se está llenando de gente como esta!!- Le grité.

Le agarré del brazo y lo saqué fuera de la habitación, ya que el no daba indicios de moverse.  Las escaleras estaban llenas, todas las salidas estaban bloqueadas, ya que los pasillos estaban exactamente igual, parecía el fin…pero vi la posible salvación; el ascensor.

Estaba en un rellano en frente de las escaleras, como una pequeña sala de espera y por suerte no había conseguido bloquear esa parte.

Javier –dando algo más de sí que dejarse tirar- y yo corrimos hasta estar en frente de la puerta, viendo como nuestro campo de movimiento se reducía cada vez más y más.

Pulsé el botón para llamar al ascensor;  bien, había luz y funcionó.

Hubiera sido jodido al contrario.

Estaba en el 4º piso y comenzó a bajar  hasta llegar a la planta que estábamos y se abrieron las puertas…

Estaba vacío.

Entramos rápidamente  y pulsamos el botón del la planta cero, mientras podíamos ver como casi nos habían alcanzado, pero las puertas se cerraron.
Javier y yo nos miramos temblando.

Empezó a bajar a trasquilones, haciendo que perdiera un poco el equilibrio, hasta que me agarré a la barra lateral; parecía ser que el generador  de energía estaba roto.

Por fin llegamos.

Se abrieron las puertas y sentí un leve alivio; no había nada nadie.

-Tío, ¿¡Que mierda le ha pasado a toda esa gente!?- Dije

-¡¡Y yo que sé!! –Gritó Javier- ¡¡ Se acaban de cargar a un amigo, Antonio joder, eso es lo que menos me preocupa!!.

Antes de que pudiéramos darnos cuenta, por las dos escaleras comenzaron a bajar todo lo acumulado arriba de zombies.

-¡¡Mierda, corre, a la puerta principal!!- Grité mientras corríamos todo el pasillo hacia el centro hasta llegar a la puerta- ¡¡Desde dentro podremos abrirla seguro!!

Una vez allí, en frente, y perseguidos por cientos de zombies, pude ver la canidad de tablas y palos que atascaban la puerta.
Vi como Javier no se lo pensó ni un momento y comenzó a quitarlas.

-¡¡Espabila o nos pillan, vamos!!- Gritó.

Tuve el mayor fallo de mi vida; deberíamos  haber salido por la misma puerta que entramos, pero 
mi atareada cabeza pensante en la leve horda de zombies que nos perseguían, no quiso razonar que la puerta de abajo estaba bloqueada.
Empezamos por quitar unas barras metálicas que estaban encajadas a mala conciencia, pero  muy viejas y cedieron rápido- menuda suerte, nos pisaban los talones-y opte por no mirar atrás y ponerme más nervioso, y Javier estaba en la misma actitud.
Cada vez quedaban menos hierros encajados, pero los nervios me estaban matando y dando ganas de vomitar, cuando finalmente, consiguió Javier sacar el último hierro.
Abrimos de una fuerte patada los dos a la vez las puertas.
Por fin lo conseguimos…cuando noté que algo me agarró del hombre, intenté quitármelo de encima, pero me clavo las uñas profundamente.
Solté un agonizado grito de dolor.

¡¡Javier, ayuda!!- Le grité

Sin pensárselo, se lanzó a ello, pero uno de los zombies se abalanzó sobre él tirándolo al suelo. 

Entonces otro me mordió el brazo y se lanzaron el pelotón entero e irremediablemente caí abatido.
Lo último que pude ver era un amanecer, de los mejores que había visto, convirtiéndose en oscuridad; lo que en un principio iba a ser una simple visita a un amigo, se convirtió en mi perdición. Noté la mano de Javier que me buscaba la mía, la cual agarró fuertemente… era la suya y la reconocí, debido a que era la única que desprendía calor humano.

Empezaron a salir cientos de ellos fuera, hasta que una neblina cayó sobre mí, no sentía nada, el dolor cesó, solo noté una fuerte presión que poco a poco desapareció, convirtiéndose en una absoluta tranquilidad.

Mi fin había llegado…en fin, tu destino no es algo que puedes controlar, si llega tú hora, debes aceptarla, sin desdicha ni obstinación.

Realmente, este mundo se convertirá en el nuevo infierno, y me alegro de no estar en el.

¡Gracias por leer! A partir de ahora el escritor de Antonio se ha tenido que ir de el blog, y al fin, entra el nuevo escritor, despues de la ultima parte de Dia 2 Fran, aparecerá su capítulo y alguna sorpresa quizás, ¡Cuídense!

sábado, 5 de febrero de 2011

¡Feliz día del orgullo Zombie! Perdón por el día de atraso.

Pues eso, simplemente quería deciros que Feliz día, gracias a todos los que nos leen, siguen  y apoyan;
gracias de verdad.
Dentro de poco vamos a meter algunas cosejas nuevas al blog, no os diré qué, pero las habrá.
En muy muy breves estará el nuevo capítulo, el Día 1-3 Antonio, será su útlimo capítulo y la entrada de el nuevo escritor/dibujante, David , con su aparición entrarán las novedades.
Un saludo a todos y espero que nos sigais leyendo con regularidad.
¡Cuidarse!

viernes, 14 de enero de 2011

Dia 2 Fran: Huir y agonizar Parte 3/4

-¿Chico, que haces ahí?- el silencio seguía invadiendo la casa, mientras Rafa le seguía preguntando- ¿ no vas a decir nada?

-Rafa joder…no ves esos ojos, su aspecto, no es humano, está claro… es  un gilipollez hablar con él,  simplemente, ignóralo y vámonos, por favor, me voy a volver loco…- Decía mientras miraba a toda la habitación, quería creer que esto era un maldito sueño… pero era demasiado real.

De repente observé como la chica comenzó a levantarse, y mi vista se clavó en ella.

-Creo que tienes razón, perdón tío vámonos ya- Me dijo mientras se giraba la cabeza para decírmelo

 -¡¡¡No apartes la cara!!!- Le grité

Efectivamente, era lo peor que podría haber hecho, no tardó ni un parpadeo la niña en correr hacia Rafa, que en este momento me estaba mirando a mí, cuando la pequeña chica corrió por la cama muy rápidamente y se lanzó desde el borde.

¡¡¡RAFAAA!!!- Solté la guadaña en la cual me apoyaba, y corrí hacia el salto de la chica, y sin pensármelo, ya sin espacio Rafa para hacer algo, le asesté un puñetazo que hizo que impactara contra la pared que había justo delante.

-¡¡Vámonos!!- Le dije- ¡¡Espabila!!


Cogí la guadaña y nos fuimos rápidamente fuera de ahí.

Al salir a la calle y bajar del porche, la ventana que daba a la calle de la habitación, pude ver como la chica se asomaba y arrastraba la mano ensangrentada por todo el cristal, como cuando un cazador se le escapa su presa después de colocar un buen cebo, hasta que con una sonrisa desaparecía de la ventana.

Un gran escalofrío recorrió mi cuerpo.

Corrimos hasta llegar a la calle de mi casa, aunque no cambiaba mucho, un maldito silencio que escogía todo mi cuerpo y mi ser, o lo poco que me quedaba de ser persona y no alcanzar un alto grado de locura.
Todo esta situación era un mierda, y no entendía absolutamente nada.

¡¿Por qué me ocurre esto, pero alguien podría explicar que está pasando?! ¡¡¡ESTO ES DE LOCOS JODER, NO PUEDO SEGUIR CON ESTO!!!- Dije

-Fran tranquilo, se que tienes que estar pasand..- Dijo Rafa mientras de cortaba

-¡¡¡NO LO ENTIENDES, NO ACABAS DE VER A UNA DE LAS PERSONAS QUE MÁS QUIERES MUERTA, Y NO PODER NI HACERLE UN FUNERAL POR QUE UN BICHO DE MEIRDA QUE QUIERE MATARNOS RONDA POR AHÍ!!! Es que también tengo que matar a una niña... voy a acabar peor de lo que creía-  Caí rendido al suelo-

-¡¡Fran, tranquilo, lo hemos hablado antes, o matas, o te matan!!, en serio tío, tranquilo, seguro que todo esto acabará pronto… por favor, no estamos para que ahora no quieras ni hablar.. yo también lo estoy pasando fatal… anímate venga..- 

 Me decía finalmente tranquilo.

Le miré atentamente y me levanté quitándome las lagrimas que volvieron a aparecer.

-Lo intentaré, pero no tengo las cosas muy cuerdas ahora para razonar- Le dije- Lo más importante para antes de 
reunirnos con todos… ¿ Tú arma?

-La dejé dentro cuando nos pusimos a limpiar..- Me dijo
Con un suspiro de angustia abrí el sótano que teníamos en frente, el sótano de mi casa.

-Adelante y rápido, coge el arma que mejor se te adapte y vámonos, la bici será mejor que la dejes aquí- Le dije con voz algo borde

-Vale, lo suponía, tranquilo, no es mi  culpa todo esto- contestó

Comenzó a buscar y encontró al final de la  pequeña sala un gran cubo con un robusto palo de hierro dentro. Metió un par de varazos al aire para comprobar su peso, cuando finalmente comprobó que se adaptaba bien.

-Perfecto, vámonos- me dijo

Salió y cerró seguidamente el garaje.

Empezamos a andar cuesta abajo, y pude darme cuenta del gran cielo encapotado, y que empezó a aparecer una leve niebla por todo el pueblo.

El cuerpo cada vez me reaccionaba menos a los sentimientos, tenía un bloqueo mental para no sucumbir a la demencia.

Algo más jodido estaba pasando… estaba anocheciendo con ese silencio tan perturbador al igual que escalofriante, reinaba todo los huecos de el pueblo.

Maldito horario de invierno, gente de esa suelta y la noche estaba encima, esto no iba a salir bien.

-Me cago en diox, ¿Y esta niebla? Apenas me deja ver tres pasos por delante de mí- Le dije a Rafa.

- Lo mejor que podemos hacer es colocar el arma delante nuestra, y si hay algún pirado de esos viene topará con el arma…espero- Me contestó,

Empezamos a avanzar la cuesta muy para abajo,  hasta que pude ver que estábamos llegando a un supermercado que se 
 encuentra cerca del parque, gracias a eso pudimos orientarnos mejor, la niebla estaba siendo un estorbo.

-Oye, no nos hemos topado con ninguna persona por todo el camino, ¿verdad?- Le pregunté a Rafa.

- Absolutamente ninguna, por lo menos yo no he visto a nadie- contestó

Estoy no lo veía normal, hasta que al acercarnos al supermercado lo entendí; las luces descubrían todo lo que tenía delante, y no era algo muy agradable.

Un numero demasiado alto e incontable de gente gimoteando se empujaban por entrar en el supermercado, de le cual salían gritos de ayuda. Al parecer las puertas estaban bloqueadas y les impedía el paso a los enfermos… pero creo que los de dentro del supermercado tenían pocas posibilidades de salir vivos.

-Jo-der, ¿cómo se han reunido tanto ahí?- Pregunté al aire.

-Shh, como nos oigan la hemos cagado- me decía Rafa mientras me tapaba la boca- no me haría gracia que  una Horda de enfermos me mataran ¿Sabes?

Mi cuerpo le entró un escalofrío al pensarlo. Fuimos por la otra calle paralela a esta, si estaban casi todos ahí, probablemente el pueblo estaría mucho más vacío.

Mientras nos alejamos escuchamos un gran golpe, como si algo se derrumbara…que que las puertas del supermercado habían cedido, y por muy lejos que estuviéramos se oían los gritos de desesperación de la gente; habían conseguido lo que querían… ahora había más motivo para avanzar por la calle opuesta sin pensárselo uno.

Empezamos a correr, no era nuestra mayor ilusión que nos pillaran o rodearan y probablemente la gente ya habría llegado ahí…si es que estaban vivos, en el peor de los casos.

Finalmente dimos a la plaza del parque de la encina, donde por suerte, estaban la mayoría de los que había citado. Entre ellos estaban Ignacio, Adri, Alex, Javi, Marta, Claudio, Rosa, Marina, y Raper- un mote a uno de los mucho Álvaro que conocemos.

Nos acercamos a todos ellos, todos tenían cara de desesperación,  de agobio, de desmoronamiento… sabía como era exactamente esa sensación.

Vi como Adri y Javi estaban mirando a Alex que estaba tumbado en un bordillo que sobresalía de una valla; Al verlo me entró una rabia enorme…tenía un gran mordisco en el  cuello.

-Fran, bien, has llegado…uf, no me siento muy bien…- decía casi susurrando.

-¿Crees  que pondrá bien..?- me preguntaba Javi desesperado.
Podía ver como taponaban la herida con una chaqueta para parar la hemorragia…pero eso serviría de poco.

-Siento decir esto, pero no… no lo va a hacer, una vez que muerden a alguien he oido que no vuelves a ser la misma persona, te conviertes en uno de “ellos”-Dije.

A Javi le temblaba el cuerpo entero.

-Al menos veo que a ti te ha  ido mejor de lo que pensaba..- Me dijo

Mi cuerpo ardía de rabia.

¿¡Mejor de lo que pensabas?!, no tiene ni puta idea por lo que he pasado…- Pensaba para mi mismo- Tranquilo Fran, el no tiene la culpa, solo se preocupaba.

Me tranquilicé un poco.

-Si bueno, no ha ido mal- Dije lo más creíble posible.

Rosa se acercó por detrás y vio a Alex, podía ver como grandes lágrimas caían por su cara.


-¡¡Por dios, hagamos algo!!-Gritaba

- Pues empecemos por callarnos, si gritas así, vendrán- Dijo bordemente Ignacio.

-¡¡Joder!! ¿¡Queréis atender vosotros también a Alex de un puta vez!? ¡¡Está peor que cualquiera de nosotros, venga 
 cabronazos, espabilar!!- Dijo Adri muy serio y cabreado.

Wow, increíble esa reacción de Adri, poco típica de el.

Hubo un breve silencio, hasta que intervine:

-Veo que estáis bastante paralizados por la situación, y aquí quietos, lloriqueando, gritando y pasando como si nada no vamos a llegar a ninguna parte, solo a que nos pillen. Os diré lo que haremos: Un pequeño grupo se moverá hasta el zubicentro- una plaza que está en el centro de el pueblo- al lado de ella está la armería, conseguiremos armas y utensilios útiles y los traeremos, otros dos buscarán  un coche para salir de aquí rápido, y los que queden con Alex, ¿está claro?

Otro silencio volvió a reinar.

-Estamos peor de lo que pensaba, lo tomaré como un si, conmigo quiero que vengan, Rafa, Adri, Claudio, Ignacio y Marta, Raper y Marina buscareis el coche para huir, y finalmente, Rosa y Javi os quedareis  con Alex ,hacer lo que podáis para que no sufra, venga, preparaos, ¡No perdamos tiempo!- La gente me miró y empezó a moverse, algo que no me lo esperaba de tan inmediato.

Fuimos cada uno para donde correspondía,  pero diferentes caminos.

Empezamos a cruzar calles, pero estas eran diferentes…cuerpos tirados en el suelo desmembrados estaban esparcidos por los suelos, sin mencionarla gran cantidad de sangre que estaba por todas partes, una sangría no muy agradable para la vista.

Podía ver como Marta apartaba a vista de estas cosas, se notaba que había visto otro, debido a su débil impresión al verlo, pero aun así no era algo bonito de ver.

Finalmente, entre calles, y varios giros, llegamos a la tienda, aparte de cuerpos  tirados sin más y mucho silencio, no había nada que llamara la atención en los alrededores.

La tienda estaba oscura, igual que la noche la cual había invadido el cielo por completo, haciendo extrañamente que la niebla se despejara un poco y permitiera al menos, andar sin temer encontrarte a más de 6 metros algo que pueda matarte.

Nos pusimos delante de la tienda pudiendo observa como estaba la luz apagada, pero la puerta entornada, mostrando una leve línea de oscuridad.

Claudio se adelanto murmurando algo sobre los locos.

-¡Espera, Claudio, no sabes lo que puede haber ahí dentro, por dios, no seas idiota!- Dijo Marta asustada

Claudio abrió la puerta con cuidado y encendió la luz; pero dentro no había nada que nos pudiera atacarnos, si no algo más bien viceversa, un cargamento de armas, entre ellas 9 mm, escopetas de caza, y un par de francotiradores, más que una armería, era un tienda de caza, leve error.

Pude ver como la guadaña se le estaba resquebrajando la madera, no duraría muchos impacto más. Entonces, pude ver, como uno de los locos se acercaba poco a poco desde la otra acera en frente de la tienda, y mi cuerpo reaccionó solo, sin dudarlo, fui hacia el, agarrando ferozmente la guadaña.

-¿¡Donde vas Fran, que haces!?- Me gritaba Marta.

Si uno ya estaba aquí, era probable que los demás estaban ya repartidos por todo el pueblo, y habían alcanzado su festín.

Seguí corriendo hacia el tío, puse verticalmente la guadaña, y le di con el canto de la hoja en el pecho para que perdiera el equilibrio, y en el mismo instante, le di un patada directa a los pies haciéndole caer de espaldas.

Le pisé el cuello muy fuerte  y comencé a clavarle repetidas veces la guadaña en la espalda, con todas mis fuerzas, chorros  de sangre empezaron a salir de los agujeros, toda la ropa la tenia empapada, pero no paraba de moverse, en un intento de levantarse, y pensé lo que pasó en mi casa, como mató Rafa a la chica de un golpe…

Su punto débil era la maldita cabeza.

Le di con todas mis fuerzas en la cabeza cuando pasó lo lógico; la hoja de la guadaña se partió por la mitad, dejándola para el arrastre. Me quedé mirando al tío, cuando puede observar como tenía un gran rotura en el cráneo.

Perfecto.

Tiré el palo a la calle, y sin pensarlo dos veces, se la pisé.

Esta sensación me resultaba reconfortante a la vez que macabra, los sesos esparcidos por la acera manchaban mis zapatos y la parte baja de mi pantalón.

La sangre caía calle abajo, colándose por una alcantarilla situada al final.

Miré al cielo, la luna llena cebaba al cielo con su luz, haciendo que la niebla casi desapareciera.
Los rayos que yo veía de luna eran diferentes, bañados en rojo, acompañados de una macabra sonrisa que apareció sin más 
en mi rostro.

Mi locura estaba empeorando, pero lo peor de la situación, era que no me daba cuenta de ello, solo sentía un gozo que nunca había sentido, una sed de venganza insaciable, mezclada con un toque de locura.

Con esa macabra sonrisa volví a entrar en  la armería. 

Cuando Claudio me preguntó asustado:

-Fran, ¿estás bien? Lo has destrozado, y da miedo esa sonrisa que estás poniendo…- Decía en voz baja y con el mismo miedo.

Cambié lentamente la expresión, normalizándola un poco.

-Vamos, tenemos que coger todo lo que podamos, si hay uno aquí, puede que dentro de poco haya cien más- Dije muy serio.

Sin ninguna palabra más que otra de nadie, empezamos a rebuscar cada rincón de la tienda buscando todo lo necesario para llevarnos.

Era un agobiante contrarreloj, donde lo que hemos apostado esta vez todos, eran nuestras vidas.

Comentad el capítulo, por favor, los usuarios no registrados también pueden, quiero opiniones, me vendrian bien, ¡Gracias por leer!

domingo, 2 de enero de 2011

Dia 2 Fran: Huir y agonizar Parte 2/4

Una vez delante de la puerta, pregunté cómo hago habitualmente antes de abrir, quien era… pero tras un breve tiempo, no contesto nadie, solo se oía una leve e insaciable respiración forzada.                                                                         

 Miré por una pequeña ventana que hay al lado de la puerta; no podía ver el cuerpo o la cara, pero había un brazo, eso significaba que por lo menos, algo o alguien estaba ahí, la cosa es que hacía ahí y por que no contestaba.

-Rafa, ¿Vuelvo a preguntar? Paso de abrir sin saber quién es.

- Venga-

Volví a preguntar pero con el mismo éxito, un silencio continuado de las malditas respiraciones.
Alterado, grité :

-¿¡Quien cojones eres!?-

Pero  parecía que le gustaba estar callado, solo respirar como si se le acabara el aire, y por las mismas, no estaba por irse.

-Sigo sin entender que hace ahí quieto sin decir nada, ¿ No será algún gracioso, algún colega tuyo? Por hacer la coña de lo de la noticia- decía mientras miraba por la ventana.

-¿ Pero si yo no he invitado a nadie más, que voy a sab…- Otro fuerte golpe en la puerta me sobresaltó; volví a mirar por la ventana-

Mierda, ahora había otro más.

-Joder, hay otro más, pero este si se le ve con claridad la cara.. y por dios, está desfigurada, y tiene un tono de piel ra…- un escalofrío me recorrió el cuerpo- Rafa… son uno de los síntomas de la enfermedad… es uno de los locos, y está claro que el anterior igual.. sabía yo que traerlos al pueblo sin más no iba a salir bien..

Decía mientras mi voz se volvía temblorosa.

-Fran, tranquilo, vamos, coge algo con lo que puedas amenazar o dejarles inconscientes- me dijo Rafa asustado, aunque manteniendo la calma mejor que yo.

Mientras los golpes se daban cada vez con más frecuencia, empezamos a buscar algo, algún palo, hierro, vara, el cual pudiera intimidar… aunque sirviera de poco.

Entré en el salón a rebuscar y vi a mis perras tumbadas en el suelo- mierda, no cerré la puerta ayer- pero se movieron rápidamente a la puerta por los repetidos golpes.

Las comencé a llamar para que no se acercaran, pero lo único que hacían eran ladrarle a la puerta.

Menuda jauría de ruidos.

De repente recordé la guadaña que me hice hace un año para un disfraz. Joder, esa arma era grande, aunque la hoja era de más de un metro, de madera, pero el palo resistiría si habría que golpear algo duro, era una tubería de Wc… era más que perfecta.

Subí arriba a mi  cuarto, entré en el balcón y la cogí, pesaba mucho menos que cuando al cogí por primera vez, he cogido fuerza en el gimnasio, aunque no en abundancia, lo suficiente para lo que la quiero. Bajé con cuidado en brazos de guadaña, ya que medía dos metros, y no pesaría mucho, pero chocaba con todo. Al acaba de bajar, vi a Rafa salir del trastero con una arma un tanto curiosa; el inflador de hierro de una bici.

-Bonita arma ¿no?- Le dije mientras me reía un poco

- No había mucha cosa que fuera algo “ Intimidante”… que te follen, anda que dices algo de la guadaña- me replicó-

 -Ehh, que me acabo de acordar, simplemente amenaza, y no pasa nada, aunque no se si la tuya suritirá efecto- me reí aún más

Se rió conmigo, y nos reunimos abajo los dos delante de la  puerta, y la abrí, la puerta se quedó pegada  a la pared, mis perra de adelantaron mucho más cerca de lo que nosotros estábamos.

-¡Luna, Lea, aquí ahora mismo, vamos! –Les decía en voz baja

No podíamos ver nada, solo la cortina como se movía con la leve brisa, cuando, repentinamente, algo se lanzó, a golpear la puerta probablemente, pero  al no estar tal, tropezó y cayó al suelo, dándose un fuerte golpe en la frente.

El hombre era de mediana edad, ropa bien vestida, pero el cuerpo destrozado, era de tal grado de destrozo que le faltaba parte de la cabeza.

Mis perras al caer se echaron un poco atrás, pero continuaron ladrándole.

-Que cojones… ¡¡Luna, Lea, aquí ya!!- Grité, pero ignoraban completamente mi llamada, seguían ladrando, y ahora aún más al tenerlo en frente y saber lo que era.

El tío solo gimoteaba e intentaba levantarse del suelo. Cada vez mis perras ladraban más fuerte y se acercaban al el más y más, entonces se lanzaron a morderle. El tío se quedó quieto durante un momento, cuando al mínimo instante de no moverse, lanzó sus dos manos agarrando a mis perras del  cuello.

Empezaron a lloriquear; les estaba haciendo mucho daño.

-¡¡Para cabrón!!- Le grité, pero seguía en las mismas.

-¡¡Que pares ostias!!

Seguidamente se escucharon dos crugidos muy fuertes, soltó los cuerpos y el chillido cedió…
Las había matado.

-Hijo de puta…- Dije mientras me caía la primera lagrima por la mejilla.

Rafa no podía creer lo que veía, su cara lo decía todo.

-¡¡¡Hijo de puta!!!- repetí, agarré la guadaña fuertemente y la clave en la nuca del el tío.

-¡¡¡Muere cabronazo!!!- De mi cabeza solo podían salir insultos y odio hacia el.

Tiré hacia atrás con impensable fuerzas y le arranqué la cabeza por completo.

Brotes de sangre cayeron en mis pantalones, mientras se empezaba a formar un gran charco en el suelo.
Se quedó la cabeza hincada en la punta de la guadaña, de la cual colgaba la columna vertebral pegada a la  cabeza. Era algo horroroso, pero mi cuerpo actuaba por si solo. La cabeza cayó sola al suelo dando un fuerte impacto.

-Cabrón…- seguía insultando, mis ojos estaban llenos de lágrimas que seguían resbalando por mis mejillas- ¡¡Tenía que hacerlo, las ha matado ostias!!

Caí de rodillas manchándome los vaqueros de sangre, mientras lancé la guadaña hacia la pared.

-¡¡Dilo Rafa, o lo hacía o nos hubiera matado a nosotros, di algo!!

-Fran por dios, que quieres que diga después de  ver esto… te acabas de cargar aun tío arrancándole la cabeza por completo- dijo mientras le daba una leve arcada.

 Algo comenzó a moverse detrás de la cortina y escucharse fuertes gemidos.

-Fran, sé que es duro lo que has visto, pero vamos a tener que atacar a más de uno que nos intente hacer daño, y lo digo yo que me ha parecido una brutalidad…pero las cosas están así, vamos, anímate.

Esas palabras me sentaron genial, me levanté y me sequé las lágrimas de la cara y le abracé.

-Vamos, recuerda que tenemos un detrás de esa cort…- Entonces el siguiente se lanzó, esta vez era una chica de un 20 años más o menos.
  
Esto no podía ser real, y lo más jodido... estaba de espaldas y solo pude mirar de reojo.

-¡Aparta Fran!- me lanzo contra el lado contrario de donde lancé la guadaña, que era la entrada al salón, y seguidamente le atizó en la cabeza con la parte inferior de el inflador, una de las partes que sobresalen para aguantarlo con los pies recto.
Rafa puso una cara de victoria después de ese golpe. El cuerpo choco bruscamente contra la pared, rompiéndose parte de la cabeza ya resquebrajada.

-¡Zás!, comete esa zorra- Gritaba.

Me levanté rapidamente y cogí a mis perras de el suelo.

-Ven conmigo por favor- Le pedí a Rafa.

Las llevé en brazos hasta mi patio, y una vez allí quité una baldosa suelta, y a partir de esa, quitamos otras tres entre los dos; había tierra debajo.

-Creo que se que se lo que quieres- me dijo Rafa

Empezamos a cavas con unos cucharones que cogió Rafa de la cocina y empezamos a cavar un hoyo medianamente hondo.
 Al acabar, las metimos y echamos la tierra dentro y las pusimos otra vez las baldosas. Rayé las baldosas escribiendo dos grandes Eles representando sus nombres.

Volvimos dentro y fuimos otra vez al pasillo, - ahí estaban esos dos hijos de puta- muertos, como se merecían. Sacamos los cuerpos a la calle, lanzándolos por las escaleras. Cerramos la puerta y fuimos al baño.

Comenzamos a limpiarnos la sangre con agua, aunque no surtiera un esplendido efecto, al menos se iba un poco, y nos limpiamos la poca sangre de las manos. Cogimos de el trastero unas fregonas, llenamos el cubo con agua en el baño donde nos limpiamos y recogimos con las fregonas el estropicio.

Finalmente, al acabar, subimos arriba. Apagué  la play y nos preparamos para irnos de una vez, era casi la hora y creo que no iba a ser fácil llegar al punto de encuentro.

Cogí la mochila y guarde lo de siempre (móvil, cartera, llaves…) en ella, también cogí el gorro y me lo puse de forma que el pelo largo no me molestara en ningún momento, volvimos a bajar, cogí la guadaña que estaba tirada en el suelo.

-Vamos, pero primero necesito ir a recoger a mi abuela- Dije

Me asintió con la cabeza, cerré la puerta con llave y nos fuimos. Comenzamos a ir a casa de mi abuela que vive a escasos metros de la mía, el porche de mi casa estaba con varias manchas de sangre, ya que al lanzar los cuerpos  chorreó probablemente al lanzarlo.

Se podían ver los cuerpos todavía tirados por las escaleras – ahí si que había sangre- y empezaban a desprender un fuerte olor.

Al llegar a la calle giramos a la derecha, y al final de esta volvimos a girar otra vez en el mismo sentido y comenzamos a subir. Había un silencio muy tenso.

Llegamos a la casa y escuché lejanamente unos leves gemidos de queja.

No podía ser verdad.

Entré corriendo -ya que la puerta estaba abierta- y seguí el leve quejido. Estaba en su cuarto.

Al entrar, había pasado lo más evidente, lo que rondaba por mi cabeza, la encontré en la cama destripada, y con un mordisco en el cuello. De la cama derramaban ríos de sangre, que ya eran pequeñas gotas lo que  caía, pero era obvio, no estaba sola, una especie de niña pequeña se hallaba a su lado, tumbada a su izquierda, empapada de sangre.
Cuando llegó Rafa detrás de mí , me di la vuelta y vomité, me quedé apoyado en el marco de la puerta llorando a mares- joder, menudo día llevaba- ¿ Por qué estaba pasándome esto? ¿Que les pasaba a esta gente?
Rafa no tenía palabras para definir esto.

-Fran por dios, no vuelvas a mirar- me dijo Rafa

Cuando entonces se dio cuenta de la segunda presencia.

-¿Qué hace esa niña ahí?- da cosa, tan rígido, con los ojos cerrados, y parece que ni respira..- Dijo asustado- casi no se ve nada, pero suficiente para ver la catástrofe de esta pobre señora.. uf

Rafa avanzó más, hasta quedarse en frente de la cama, el silencio reinaba la casa y solo apenas del sonido del viento que pasaba por las ventanas era lo que se podía oír.

-Agg, creo que he visto suficiente, es un niña pequeña, voy a vomitar también si no me voy- Dijo

Me asomé para ver lo que estaba diciendo, cuando la chica comenzó  a moverse , y su respiración se aceleró, cuando inmediatamente abrió los ojos inyectados en sangre.

¡Muy pronto parte 3! ¡Feliz Zombie año nuevo a todos! :D