( REMODELACIÓN DE LA PÁGINA, ESPEREMOS QUE EL DISEÑO FINAL OS GUSTE, UN SALUDO)
ATENCIÓN, LOS CAPÍTULOS SE LEEN DESDE EL DIA X QUE APARECE EN ARCHIVO DEL BLOG, SITUADO EN LA BARRA DE LA DERECHA, EL PRIMER CAPÍTULO QUE APARECE ES EL MÁS RECIENTE, GRACIAS. (entrada de un nuevo escritor)

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Survival Xombie: el Cómic #2

Finalmente, el segundo capítulo de Survival Xombie adaptado a cómic. Esperamos que se nos diculpe en la tardanza pero ha habido lío (como podéis ver en la entrada de Alaneth, en la que se explica el porqué) y con ORIGIN y Odisea de por medio, este capítulo ha debido de ser aplazado unas cuantas veces. Pero bueno, al fin está aquí. Espero que lo difrutéis y lo comentéis. Se agradece.

Capítulo en Submanga: http://submanga.me/c/129325










martes, 13 de septiembre de 2011

Día 2 Fran- Huir y Agonizar Parte 4/4

 
Empezamos a rebuscar toda la tienda para encontrar armas las cuales pudiéramos usar para defendernos contra esa gente enferma.


Yo me ocupé de la parte del mostrador. Busqué debajo de tal, y encontré algo que necesitaba ahora mismo más que un arma… ropa limpia, en este caso, era un traje de camuflaje militar junto a sus botas y un bonito y cómodo cinturón para colocar las pequeñas armas.


Lo cogí sin pensármelo un momento y ofrecí a los demás la opción de coger otros que había junto a este.


El único que acepto fue Rafa, ya que pasó por lo mismo que yo, o más bien, la misma porquería que yo.


Nos cambiamos en el mismo sitio, la menor de las preocupaciones  ahora era que nos vieran en calzoncillos. Una vez cambiados, empezamos a coger armas, todo lo posible que pudiéramos desplazar.


Encontré unos cuchillos largos de caza, como para destripar  a los animales, y me coloqué uno en el lado. Empujé los pocos cuchillos al medio que había para que los demás pudieran coger alguno. 


Algo más alejado del mostrador, había en una puerta medio abierta, la cual entré sin pensármelo ni un momento.


  Allí estaba lo que necesitábamos, todo lo que necesitábamos; armas en excesos, desde pequeñas 9mm, hasta un par de francotiradores simplones de caza. Pero no solo las armas, si no su pequeño e imprescindible complemento; las balas.


Cogí un par de pistolas y me las coloqué en la cintura. 


-Creo que con esto servirá- Dije mientras cogía mi mochila y metía una decena de cartuchos  de 9mm.- Eh, aquí hay armas y balas de sobra.


-Tranquilo, aquí en estas cajas hay también armas, balas, y unos cinturones para colgarse las pistolas, vamos a salir de aquí bien cargados, mejor no cebarnos a cosas.- Dijo Rafa


-Sí, tienes razón, pero necesitamos algo que podamos cargar varias armas- decía mientras miraba alrededor de la sala, hasta que vi algo- Bien, creo que esa  bandera de España que está colgada servirá.


La descolgué y  la tumbé en el suelo. Comenzamos a poner armas y balas dentro. En total metimos dos francotiradores, cuatro escopetas, cinco pistolas, tres cuchillos de caza y sus respectivas balas, las cuales cogimos en abundancia.


Cerramos con un nudo la bandera, atrapando dentro todo el contenido, la cual luego metimos en la mochila de Claudio.


Le notaba algo distante , no parecía el de siempre.


-¿ Habéis cogido todo mínimo una arma para llevarla encima? Es muy importante si queremos defendernos- Dije


De repente Marta comenzó a alterarse, y a gritar con agobio.


-¡¡No pienso coger un arma, y con ello respecta a que no voy a matar a nadie, esto es de locos, y vosotros estáis cayendo en el mismo saco!!- Gritaba Marta- Por dios, dejad esas armas… no entiendo nada…-Decía mientras  salía corriendo fuera del local


Entonces se quedó cerca de la entrada, mirando con prisas a donde ir, ya que la niebla seguía perdurando, y se estaba haciendo más densa.


Entonces salío un poco más lejos de la puerta, para intentar ver algo.


-¡Marta vuelve, no sabemos donde  pueden estar!- Le gritó Claudio


Entonces, una mano se abalanzó sobre  ella, y un grito desgarrador resonó por toda la zona.  Seguidamente esa mano le atrajo, haciéndole tropezar y caer al suelo, mientras ella no paraba de gritar de miedo.


Entonces vimos como se le tiraba encima uno, dándole el primer mordisco en el brazo.


¡¡Ayuda!!- Gritaba con desesperación.
 

Tardamos en reaccionar, pero seguidamente hablé y me lancé:


-¡¡Tenemos que ayudar ahora!!-Grité


Pero algo que nadie esperaba ocurrió; Claudio dejó su mochila en la sala, cogió un cuchillo y arrastró un mueble el cual sacó a la calle, y se quedó fuera añadiendo unas palabras:


-Chicos, grcias por todo, pero esto es una venganza personal que tengo que cumplir, y voy a ir solo a ayudar a Marta, y darle lo que merecen esa gente loca, y entonces saciaré mi venganza-


-¿Qué estás diciendo tío? ¡Ven aquí, vamos a ir todos!- Dije


Salí corriendo hacia él,  pero antes de llegar me dio una patada que me echó hacia atrás y me tiró al suelo.


-Adiós chicos, huir y vivir por mi- Típicas palabras que diría Claudio en una situación así.

Cerró la puerta y la bloqueó con el armario.


Lo último que pudimos escuchar de él eran gritos que se mezclaban juntos a los de Marta y los gemidos desagradables de esa gente.


Sin pensarlo ni un momento, me levanté y comencé a buscar una salida alternativa, la cual estaba delante de mí ; un gran ventanal el cual daba a la calle, y no estaba bloqueado por nada.


Cogimos entre Rafa y yo el mostrados y lo lanzamos contra el cristal, el cual se rompió dejando una enorme salida.


-¡¡Adri, coge la mochila de Claudio, yo llevaré la mía!! ¡¡Vámonos!!- Grité


El gran estruendo que formó la rotura del cristal, hizo que la gente empezara a acercarse hacían donde estábamos saliendo. Por desgracia nuestra, no eran solo los que estaban en la zona, si no, todos lo que habíamos visto en el  supermercado, habían aparecido delante de la tienda de caza.


Empezamos a salir uno a uno,  y correr rodeando unas cuantas calles, ya que por la zona que habíamos venido, estaba bloqueada por gente no deseada en estos momentos.


Cuando por fin, después de un gran rodeo conseguimos llegar, esquivando esa gente entre muchas callejuelas.


Pero había pasado otra cosa queme desmoralizó aún más; Alex no se movía absolutamente nada  y  el paño de su cuello estaba empapado en sangre… había muerto.


-No hemos podido hacer nada, el hospital no responde a las llamadas…- Decía casi a punto de llorar


Javi estaba con las manos en la cara de la desesperación e Ignacio le consolaba como podía.

Entonces, Rosa, con una voz muy leve, volvió  a hablar:


-Un momento… ¿Marta y Claudio…donde están?- Dijo con las lagrimas a punto de salir


Agaché la cabeza, y por ese fuerte lloro por el gran por ciento de la gente, creo que se entendió lo que quería decir.


Entonces llegaron Raper y Marina, los cuales traían un coche bastante grande, pero llegaron justo en el  momento de la “gran noticia”, y ellos también cayeron al mismo lío.


Yo estaba tan en mi mundo, había visto tanto, que ni apenas sentía las ganas de llorar, y me hacía sentir como un monstruo.


Entonces, Rapero le entró una mala curiosidad; mirar la herida que tenía Alex en el cuello.


-¿Tan profundo es el mordisco para que se haya desangrado tan rápido? Y este color que ha cogido su piel- Dijo mientras levantaba el paño- con este agujero normal que se haya muer…


Alex le agarró el brazo y a la misma vez cayeron las llaves del coche de su mano, las cuales recogió Rafa que resbalaron cerca de él. 
 

-¡Ostias, estás vivo!- Grito de alegría.


Pero la alegría se le erradico cuando sin un momento para apartarse, le dio un fuerte mordisco en el brazo.


Un chorro de sangre  salió hacia abajo, dejando un gran rastro en el suelo.

Soltó un grito de dolor.


-¡¡Pero que coño haces, suéltame!!- Le gritaba a Alex.

Le soltó un puñetazo en la cara, tirándole las gafas, que respondió retorciéndole el brazo y tirándole al suelo.
-¿¡Desde cuando tiene tanta fuerza!?- Dijo Javi

Seguidamente se le tiró encima a Raper impidiendo que se levantara, y para colmo, uno de sus brazos lo tenía agarrado contra el suelo. Alex siguió mordiéndole, ignorando los golpes que le daba con la mano suelta.

 
Reaccione en cuento pude asimilar porque Alex estaba haciendo eso… el ya no era Alex, nadie iba a atacar a alguien con tal grado de agresividad si no iban armados.

O le ayudaba yo rápido, o moriría a mordiscos en el sitio. Saqué la pistola y apunté a Alex sin remordimientos.

-¡¡Suéltale ya, vamos!!- Le gritaba sin conseguir nada- ¡¡Que pares joder!!
  
Apreté el gatillo agarrando la pistola con las dos manos debido al retroceso, y acerté en el brazo de Alex, que hizo que soltara la muñeca de Raper, y acto seguido le di una patada para quitárselo de encima, el cual chocó contra el bordillo que estaba antes sentado.

Le di otro disparo en la pierna para inmovilizarlo completamente. Marina fue corriendo a ver como estaba, ya que esa reacción era porque eran pareja desde hacía años.

-Dios, como me arde el cuerpo, no puedo moverlo, que sensación más extraña- Decía Raper casi en susurros- creo que ha llegado mi hora, madre mía, y todo por idiota.

-No vas a morir por Diox no, no digas eso, te pondrás bien, de verdad- Le decía Marina.

Entonces, Rafa fue a asomarse a la calle continua que desde donde estábamos nos podíamos ver, al escuchar unas pisadas muy fuerte; Su cara no tenía definición, le embargó un miedo absoluto.

-¡¡¡Vienen todos los enfermos aquí, son cientos, tenemos que irnos!!!- Gritaba-¡¡¡ Meted todas las cosas en el coche!!! .

Abrió el coche Rafa con la llave de Raper y empezaron a meter las cosas y a meterse todo el mundo.
 
 
-¡Rafa, tu conduces, eres el único que sabe aquí!- Le dije

Asintió y fue directo al  asiento del conductor, y los demás se fueron repartiendo en la parte de  atrás y maletero.

-¡¡Vamos Marina, están muy cerca, ya has visto lo que le pasa a la gente a la que muerden, no podemos hacer nada con él, no puede moverse, sálvate, hazlo por él!!- Le gritaba

Me sentía un egoísta por decir estas palabras, habíamos dejado ya vería gente detrás, y diciendo esto me sentía un verdadero cabrón.

-Lo siento Fran, pero no puedo hacer eso… si algún día llegas a estar enamorado me comprenderás, ¿De verdad crees que voy a abandonar  a la persona que me ha dado prácticamente los mejores momentos de mi vida así como así? El me ha querido y protegido cuando lo he necesitado, y se ha quedado conmigo en los peores momentos, y ahora me toca a mi, esta es mi forma de agradecérselo, ya sabes lo que dicen, el amor es de locos, y yo no me lo cría, pero créeme, ahora lo veo, daría mi vida por el- Decía Marina con la cara llena de lágrimas, mientras prácticamente estábamos rodeados- vete Fran… no voy a irme por mucho que me insistas, me quedo con él, sobrevivid por nosotros, y salvaros por favor..

Acabó de decir acompañado de un baño de lágrimas. 

Muy decidido, fui hacia ella, pero algo me tiró hacia atrás; Rafa me empujaba hacia el coche para que me metiera, ya que nos había rodeado prácticamente.

-¡¡Suba ya joder,  ha dicho que no, déjala, ella debe hacer lo que quiere, no vas a morir tu también un una puta cabezonería, vamos!!- Gritó

Nos metimos dentro del coche los dos, y Rafa arrancó.

-¡¡No  podemos dejar ahí a Marina, recogerla!!- Gritaba Rosa mientras no paraba de llorar mientras era consolada por Javi

Una avalancha de esa gente hizo que perdiéramos de vista completamente a Marina y Raper.
Metió un acelerón, y empezamos a andar.

Vaya, nunca lo había pensado, morir por amor, ¿Cómo reaccionaría en el caso de haber estado en la situación que Marina? Si el amor es algo que  no se puede planificar, algo que aparece sin más, los actos que te hace cometer son aún más inesperados.

Entonces cuando volví a mi mundo, vi que había una parte bloqueada por una horda  de esa gente loca.

-¡Putos zombies!- Gritó Adri.

Oh, nunca los hubiera definido mejor, ¿gente enferma o loca? No, una jodida horda de zombies.

-¡¡Acelera, corre, hay que arrollarlos si queremos pasar!!- Le dijo Javi a Rafa

La noche comenzaba a caer.

La niebla no me deja ver muy bien, tengo que encender las malditas luces- Dijo Rafa.

 Cuando le dio a las luces nos vimos delante de toda la acumulación de zombies, los cuales fueron atropellados sin pensarlo 2 veces.

La sangre llenó el cristal delante, y rápidamente activó chorros de agua para limpiarla.
Comenzamos a bajar una gran cuesta hacia Granada, y la niebla perdía densidad cuento más avanzábamos y podíamos ver todo con claridad.

-Chicos, ¿estais bien?- Preguntó Rafa en  general.

-Sí, bueno, en lo que cabe, algunos más que otros, pero bueno..- Dijo Javi mientras seguía abrazado a Rosa

-¡Si, señor comandante, lo que usted mande, en perfecto estado señor!- Dijo Adri en tono de coña.
Se nos escapo una risa leve a todos.

…¿Te gustaría oler a sangre durante todo el día?- Dijo Rafa con recelo

 
Me preguntaba a mi mismo, ¿Cómo estaría Granada? ¿Mejor o peor que La Zubia? ¿Cómo estará Else? Hacía casi un par de días que no sabía nada de el.

Por fin terminó la Zubia y llegamos a Granada, todo se veía tranquilo, hasta que nos metimos dentro de la ciudad, y ahí todo cambió.

Estaba lleno de zombies y gente huyendo de sus letales mordiscos, incluso algunos intentando combatirlo inútilmente.

Menuda destrucción había.

-Está…está plagando…- Dijo Ignacio

-¿Y hemos salido de una pecha de zombies para entrar en una más enorme?- Le seguí.

El ambiente era desastroso, coches destrozados, en llamas, gente muerta tirada en el suelo, sangre por todos lados, y todo mezclado con los sonidos macabros de los zombies y la penumbra de la noche.

-¿Qué hora es?- Preguntó Rafa.

Rebusqué en mi mochila buscando el móvil, que después de remover un rato todo, me percaté de que estaba en un bolsillo de fuera. Me reí de mi propia idiotez.

-Las 21: 23- Le respondí, guardando seguidamente mi móvil en el bolsillo.

-Joder, si que es tarde ya…¿y tiene pensador donde ir? ¿Algún sitio especial?- Me respondió Rafa.
Nos quedamos todos pensando un rato.

-¿Por la zona de Pedro Antonio?- Comentó Ignacio

-¡Eh, buena idea! Por esa hora empiezan a salir, quizás encontremos algún conocido…vivo mejor, claro está- Dije con entusiasmo- pero cuando lleguemos o ante de llegar, lo primero es encontrar un sitio para el coche y que sepamos que no le va a pasar nada, es unos de los pocos  sistema para huir, por no decir el único que tenemos, así que venga, a pensar, ¿Dónde podemos aparcarlo?

-Bueno, mi madre tiene un piso aquí en Granada, por el Triunfo, pero la cosa es que ahora vive mi hermana en ella, aunque ese es el menos de los problemas ahora, no creo que le importa estando como estamos, además, aunque no esté en casa, tengo unas llaves de repuesto por si pasaba algo, así que podemos entrar en la cochera y dejarlo ahí dentro-Dijo Rafa

-Entonces perfecto, vamos allí , necesitamos ir cuanto antes, para que no le pase nada- Dije
Subió calle arriba, y mientras lo hacíamos, podíamos observar un paisaje que se repetía, destrucción, sangre, gente huyendo y sus respectivos perseguidores, gente suplicando y retorciéndose de dolor por el suelo.

Al final, por fin llegamos a la calle del triunfo, fuimos por un par de calles hasta que llegamos al piso.

-Y bueno, hemos llegado- Dijo Rafa mientras abrí la cochera

La calle era una  bifurcación a la calle enorme del triunfo, y no fue muy difícil meter el coche, lo  jodido era el peligro que impedía que  nos moviéramos.

Cuando entramos, todo estaba norma, ningún estropicio, algo increíble comparado con el espectáculo que había fuera.

Al entrar la puerta se cerró automáticamente, y bastante rápido; mucho mejor, no sabíamos si podían entrar o no en cualquier momento.

La oscuridad reinaba el garaje, hasta que se empezaron a encender las luces una  a una.
Un silencio inmenso llenaba la sala de tensión.

Finalmente aparcamos al lado de la puerta para entrar a los pisos, para descargar las cosas más rápido.

Antes de bajar del coche todo el mundo cogió una pistola, excepto Rosa, ya que estaba realmente amedrentada.

Cogieron las cosas y preguntamos a Rafa que piso era.

-El 2ºC, llegaremos rápido-Dijo

Entonces escuchamos un fuerte grito que provenía del otro lado del parking.

-Tomad las llaves y corred a dejar las cosas y esconderos, Fran y yo vamos mejor  equipados que vosotros, y no llevamos ningún peso de más, y no podemos permitirnos perder ni un arma, ¡vamos!-Dijo Rafa

-¿Por qué siempre me metes a mí en est…?- Dijo cuando me cortó Rafa

-Que te vengas joder, y que te calles- Me respondió

Solté un suspiro y comenzamos a movernos entre las calles del parking, siguiendo al grito insaciable, que cada vez era más ahogado y desesperado, cuando vimos una sombre –por los focos de un coche encendido- una sombre que se arrastraba hacia atrás, pidiendo ayuda a la nada.
-¡¡Atrás bicho, aléjate de mí!!- Decía el hombre con una voz grave- ¡¡Déjame en paz!!

Rondaría por la voz, los cincuenta años. Las columnas tapaban al inquilino del cual el hombre huía.

Cuando de repente los faros del coche se apagaron, y seguidamente la voz del hombre se apagó, todas sus quejas cesaron.

-Tío, ¿Qué cojones pasa ahí?- Le dije

-Quedándote aquí parado y preguntándome no vamos a averiguar nada- Me contestó.

Cuando empezamos a acercar a la pared que alumbraba al hombre, algo hizo que se levantara por los aires, atravesándole el cuello.

-¿¡Pero qué cojones!?-Exclamó Rafa

De repente el cuerpo fue lanzado muy cerca de nosotros, dándonos  a ver un gran agujero en la parte central de su cuello. Todavía balbuceaba y tenía leves espasmos el cuerpo.

Intentaba decir algo para nosotros, pero era imposible entenderle.

-Creo que esto es una buena razón para que huyamos, ¿verdad?- Le dije- Esa cosa no tiene que ser algo muy normal y como entenderás, estoy acojonado.

-Yo estoy igual, no te lo niego… pero me estoy acostumbrando a esta clase de macabrerías y burradas como estas….pero igualmente no quita el asco que da- Me respondió.

Fuera lo que fuera comenzó a moverse hacia nosotros, a la calle que nosotros nos situábamos.
Se puso justo al otro lado de nuestro pasillo. ¿Qué mierda era eso? No sabía cómo reaccionar, mi cuerpo temblaba… me iba a dar algo en cualquier momento.


Tenía las piernas paralizadas, al igual que pude ver a Rafa temblando.

Lo que estaba delante de nosotros se comenzaba a acercar rápidamente,  o mi cuerpo reaccionaba rápido o eso me iba a destrozar.


-¡¡Fran, vamos!!-cada vez estaba más cerca- ¡¡Fran!!


¿Lo habéis sentido alguna vez?¿ Un miedo que os agobia o paraliza y os deja sin respiración?      Un miedo que solo siente cuando estás al filo de la muerte.
 

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